LOS ORÍGENES DE SUKOT

  Sobre pruebas fehacientes que atestiguan la antigüedad de la fiesta hebrea de Las Cabañas y la Recolección.


 Como sabemos, la fiesta de Sukot tiene tres niveles de entendimiento: el histórico , el teológico y el agrícola. Para comprender su origen tenemos que analizar el plano agrícola de la también llamada Jag ha´Asíf, La fiesta de la cosecha. Y entonces vemos que la referencia bíblica más antigua   mencionando una festividad del otoño  para celebrar  la recolección de los frutos de la tierra aparece en el Libro del Exódo, 23, 16

«Y la fiesta de la cosecha,  al finalizar el año, cuando juntas  los resultados de tu trabajo en el campo.»

Es decir, cuando comienza el nuevo año es cuando se hace la cosecha y eso es motivo de una fiesta. Luego, en Deteuronomio 16, 13, dice:

«Después de que recojas lo de tu era y lo  de tu tinaja, celebrarás la Fiesta de las Cabañas durante siete días.»

Luego, en Levítico, 23, cuando se especifica una por una todas las fiestas del calendario, tambié nse menciona

Y tomaréis el primer día ramas con fruto de árbol hermoso, ramas de palmeras, ramas de árboles frondosos, y sauces de los arroyos, y os regocijaréis delante de H´vuestro Dios por siete días.

Ahora bien, a través de diversas disciplinas, empezando por la arqueología, es totalmente claro que en Oriente Medio todos los pueblos realizan una fiesta agrícola al finalizar el verano.

Tel Guezer

En 1908, en Tel Guezer, a mitad de camino entre Jerusalén y Tel Aviv, se encontró la Estela de Guezer, que no es sino un calendario del S X aec (la época del Rey David según la cronología bíblica) Es uno de los textos más antiguos del hebreo. A los meses, o períodos agrícolas,  les denomina Yareaj (como luna en hebreo) y está destinado a saber qué se debe plantar o recolectar en cada luna. El primer período, la primera luna, la de la recolección de frutas tiene el mismo nombre que el sinónimo de Sukot, Jag Ha´Asif, Fiesta de la Recolección.

Epica de Danel, Museo del Louvre

Pero aún podemos ir más allá en el tiempo. En 1929 , de forma casual,  un pastor de  una ciudad costera de Siria, Ras Shamra, descubrió – para alegría de los arqueólogos-toda una biblioteca que puso en su sitio a la antigua ciudad  de Ugarit, fundada en el año 6000 aec y destruida en el S XI aec.   El mundo, a través de un conciezudo trabajo filológico, quedó asombrado cuando resulta que la lengua en la que están escritos esos textos -en alfabeto fenicio- es la llave para interpretar todos los jeroglíficos egipcios.  Las excavaciones descubrieron un palacio real de noventa habitaciones distribuidas alrededor de ocho patios cerrados y muchas viviendas privadas ambiciosas. Coronando la colina donde se construyó la ciudad había dos templos principales: uno para Baal el «rey», hijo de El, y otro para Dagón, el dios ctónico de la fertilidad y el trigo. Se desenterraron 23 estelas: nueve estelas, incluido el famoso Baal con Rayo, cerca del Templo de Baal, otras cuatro en el Templo de Dagón y diez más en lugares dispersos alrededor de la ciudad. Hasta la fecha se han encontrado aproximadamente 1.500 textos y fragmentos en escritura cuneiforme, datados entre  los siglos XIII y XII aec.

Dos de esas tablas hablan de la fiesta del otoño. Y esto nos pone de manifesto que el mundo ugarítico no sólo influye en el hebreo lingüísticamente sino también culturalmente. Por ejemplo, en una de esas tablas se lee el mes de Rashu Yeni, que nos lleva al hebreo Reshit Ha´Yaín, Principio del Vino, es decir, el inicio de la vendimia. Y lo que dice es que en el Rosh Jodesh, en la Luna Nueva, cortes un racimo y se lo ofrezcas a la divinidad llamada El. También describe los preparativos del rey para la fiesta y luego, ese 15 de mes, cuando no vemos la luna, rosh Jodesh, dice que empezaban siete días de fiesta en los que había muchos sacrificios. Para que el rey haga el sacrificio mayor se especifica que hay que hacer una cabaña cubierta por ramas, cuatro a cada lado.

A pesar de estas antigüedades ugaríticas , sustrato cultural cananeo, no será hasta tiempos de Nehemías, – al retornar a Sión tras el cautiverio de Babilonia- cuando la construcción de cabañas cubiertas por vegetales se torne mitzva.

En Nehemías 8, después de una ceremonia pública de lectura de la Torá realizada por Esdras el primero del séptimo mes, Rosh Ha´Shaná, los líderes del pueblo se reúnen con Esdrás al día siguiente para un estudio de la Torá más íntimo entre levitas y sacerdotes. Entonces encuentran que H´había dicho a Moshé Rabenu que en la fiesta del séptimo mes moraran en cabañas.

“Ve a las montañas y traer ramas frondosas de olivos, pinos, mirtos, palmeras y otros árboles frondosos para hacer casetas, como está escrito ”.

Cosa que no habían hecho desde los días de Yehosúa ben Nun.