MENAJEM BEN SARUK Y DUNASH BEN LABRAT

 Dos importantes intelectuales hebreos del S X en el Califato de Córdoba, responsables del método de estudio de la lengua hebrea hasta hoy día.


En el preciso momento en que termina la Alta Edad Media y da comienzo la Baja Edad Media – el S X d.e.c.-  nace en Tortosa un judío que resultará determinante, por pionero, en el desarrollo del método de estudio de la lengua hebrea: Menajem ben Saruk.

En el año de 959 dejó el delta del Ebro para irse al califato de Córdoba, a la vera de la poderosísima familia de los Ibn Shaprut, sobre todo de Jasday Ibn Shaprut, que por esa época ya es médico y visir de Ab El Ha´Rajmán III (Abderramán III)

El padre de Jasday, Isaac Ben Ezra, fue su protector -algo así como su mecenas o patrocinador- hasta el extremo de que a la muerte de éste , Saruk escribió un encomio para él en las paredes de la sinagoga de Córdoba, que el difunto había construido. Después de componerle también varias elegías para el periodo de duelo, regresó a Tortosa, pero al poco tiempo Jasday lo mandó llamar para decirle que se quedara con él para que pudiera acabar el trabajo de su vida: un diccionario de hebreo llamado Ha´Majberet -cuaderno es la traducción moderna de la palabra majberet, pero en aquellos tiempo significa más bien el lugar (por eso la mem) en el que las cosas están redactadas, de jibur, redacción, conexión de palabras)

Mientras tanto,-según dijo Moshé Ben Ezra-  nacía en Fez, Marruecos, hacia 920, (como el año del mismo Jasaday),  Dunash Ben Labrat . Este,   de joven,  había estudiado en Bagdag, de la mano  ni más ni menos que del egipcio Saadia Ha´Gaón, uno de los más enormes  sabios de la era rabínica de los Gaones -los genios- poco antes de que comenzara la era rabínica de los Rishonim, que por razones políticas abandonarían Bagdag para hacer caso a Jasday y venirse a Sfarad y crear lo que sería llamado La Edad de Oro del Judaísmo.

Labrat también era un literato, especialmente como poeta y paytán: fue el primer escritor hebreo en imitar las estrofas de las moaxajas y las jarchas islámicas, imitando la obra del mukadim de Cabra (y que luego, recogidas por los mozárabes, pasarán a influir  en la lírica galaico-portuguesa, de la que beberá la primitiva lírica castellana)  Indispensables para este tema, los trabajos del filólogo israelí Shmuel Stern, que fue quien descubrió las moaxajas y las jarchas.  «Les vers finaux en espagnol dans les muwasshas hispano-hébraiques: Une contribution à l’histoire du muwassahas et à l’etude du vieux dialecte espagnol ‘mozarabe’», Al-Andalus, XIII, 1948.

Pero Saruk y Labrat no se llevaban bien. Entre ellos se levantaba un foso intelectual que los separaba cada vez más. Ben Saruq reprochaba a Ben Labrat el que hubiera que contaminar la literatura hebrea con elementos no judíos y eso sirvió para que Ben Labrat lo acusara de Karaíta (secta judía que sólo reconocía lo escrito por revelación divina en La Torá y nada de lo escrito por los sabios después, como el Talmud) Labrat , por si fuera poco, criticó la Majberet de Saruk en una obra que dedicó a Jasday. Y además reunió a todos los enemigos de Saruk para que se quejaran de él ante Jasday. Las calumnias era tales que hasta hubo violencias físicas contra Saruk, a quien un Shabat quemaron la casa. Todo esto lo sabemos porque Saruk al final de sus días escribió una carta a Jasday reprochándole su abandono, cuando tanto le había cuidado y favorecido.

Los discípulos de Ben Saruq consideraban que los piutím hebreos  -literatura litúrgica en verso- se corrompían si se arabizaban.  Ben Labrat fue magnífico autor de piutim. Uno de ellos, muy famoso, pues todavía se canta con las ceremonias de la recepción del Shabat es el titulado  :  Dror Yikrá. (A continuación el texto de Labrat  con melodía antigua de los judíos del Yemen)

Ben Labrat  fue contestado por escrito por los muchos  discípulos de Ben Saaruq en la obra  Tsuvot, “respuestas” , otro libro sobre raíces del verbo hebreo. Esta obra se compuso con grandes argumentos filológicos para defenderse ante el atque: eso  convierte a Saruk  en el descubridor  y pionero creador del sistema trilítero del verbo hebreo tal cual lo estudiamos hoy en día:  la raíz pura de tres signos (en hebreo no hay letras, hay signos)  sólo aparece,  de forma totalmente regular ,  en la tercera persona del singular del pasado….Combinando estas tres raíces verbales  con las matres lectionis, los signos auxiliares de la lengua hebrea para sustituir su ausencia de grafía para fonemas vocálicos, tenemos todas las formas de los verbos hebreos y  por tanto también todas sus palabras derivadas. La trilítera raíz verbal del hebreo es donde reside, como diría Sausurre en su Curso de Lingüísitca General, donde reside la sustancia léxica del signo lingüístico.
Los debates entre Dunash y otros finalmente se decidieron en los siglos posteriores a su muerte por Rabeinu Tam, un nieto de Rashi, que intentó juzgar entre las dos escuelas de pensamiento, y por el rabino Joseph Kimji, padre del notable rabino David Kimhi ( RaDaK), que apoyó las posiciones de Dunash. Sin embargo, muchos de los problemas planteados por Dunash aún no se han resuelto hoy, es decir, uno marca el método y el otro señala las irregularidades inherentes a todo sistema lingüístico.
Como colofón diremos que la mujer de Ben Labrat escribía poesía: así resulta de un fragmento que de ella se encontró en la Guenizá de El Cairo, un poema por el cual sabemos que su marido fue mandado al exilio….
Bibliografía básica :
  • Diván poético de Dunash Ben Labrat. Carlos del Valle Rguez. Madrid, 1988, Instituto de filología del Centro Superior de Investigaciones Científicas.
  • Judíos Españoles de La Edad De Oro. Antonio Antelo Iglesias, UNED, Madrid, 1991. <
  • אהרן מירסקי, “רש”י ומחברת מנחם”, סיני ק (תשמ”ז), עמ’ תקע”ט-תקפ”ו
  • “מנחם בן סָרוּק”, יהודה דוד אייזנשטיין (עורך), אנציקלופדיה אוצר ישראל, ניו יורק: פרדס, תשי”ב, חלק ו, עמוד 244–245, באתר HebrewBooks