MOSES COHEN HENRIQUES

El más famoso de los piratas judíos del Caribe en el S XVII


La República de los Siete Países Bajos Unidos , oficialmente independizada del Reino de España tras la Guerra de los Ochenta Años -calvinistas contra católicos- se convirtió a principios del S XVII en una potencia de primera magnitud con el comercio derivado de la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales. Hasta fenecer en 1795 con la conquista de Francia y las confrontaciones con Inglaterra. Privatizada la Compañía, nació contra el monopolio la Compañía de las Indias Occidentales, que operaría en la Bahía del Río Hudson, en las Antillas Holandesas (Aruba, Bonaire y Curaçao), Surinam y en el Brasil, Recife.

Los judíos de Recife empezaron a llegar a Brasil huyendo de la Inquisición Portuguesa, pero muchos de estos judíos ibéricos primero huyeron a Amsterdam, y de allí a América en el contexto de la Compañía Neerlandesa de las Indias. Cuando Portugal echó a los holandeses de Recife, hubo un movimiento migratorio hacia la Bahía del Hudson, fundando la comunidad judía de lo que hoy conocemos como Nueva York, entonces Nueva Amsterdam. O la de Curaçao. Pero también la de Jamaica, donde durante más de un siglo, los parientes de Colón mantuvieron su dominio privado  a salvo de las garras de los inquisidores de España.

Los Cohen Henriques de Riohacha a principios del S XX. Foto cedida por su bisnieto, el dr. Moshé Cohen H.

En 1655, un año después de que los refugiados judíos del Brasil holandés llegaran a Jamaica, Gran Bretaña se apoderó de la isla privada, que a la sazón estaba mal defendida por los colonos. Comenzaba la guerra anglo-española. Y para 1720 el 20% de la población de Jamaica era de origen judío hispano-portugués, dedicado al comercio de azúcar y la trata de esclavos.

Otros prefirieron ocupaciones más aventureras, como la vida en el mar, capitaneando  barcos con nombres como Reina Ester, el Profeta Samuel  o el Escudo de Abraham, que acosaban a los barcos españoles y portugueses para abordarlos y cobrarse un botín en venganza por las muertes de los inquisidores.

El más famoso de todos fue un judío de origen portugués llamado Moses Cohen Henriques, que  junto con el almirante Piet Pieterszoon Hein, capturó una flota del tesoro español frente a la Bahía de Matanzas de Cuba en 1628. El botín de lingotes de oro y plata ascendió a la asombrosa cifra de 11.509.524 florines, con un valor de alrededor de mil millones de dólares  actuales . Fue el mayor atraco de la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales en el Caribe. Sin una sola gota de sangre derramada. Ni siquiera hicieron prisioneros a los españoles.

Tumbas de piratas judíos en Jamaica

Henriques,  luego,  lideró un contingente judío en Brasil durante el gobierno holandés, y estableció su propia isla pirata frente a la costa brasileña. Después de la recuperación del Imperio portugués del norte de Brasil,  en 1654, Moisés huyó de América del Sur y terminó como asesor de Henry Morgan, el principal pirata de la época: asoló Camagüey en 1668, Panamá dos años después, y hasta fue nombrado caballero por el rey Carlos II de Inglaterra y gobernador de Jamaica.

Cohen Henriques murió en Jamaica, pero no sabemos cuándo, y se cree que una de las tumbas del antiguo cementerio judío sea la suya.  Sus descendientes se dispersaron por Centro América, Riohacha, al otro lado de la ciénaga de Colombia o en Curaçao.