PARASHAT HA´SHAVÚA: «BO»

Parashá: «Bo» בֹּא, Ve. Exodo  10:1–13:16. Haftará sefardit:  Jeremías 46:13–28. Darshán: e Morenu veRabenu HaGaón HaTzadik Rabí David Janania Pinto shlita


“Y trajeron de vuelta a Moshé y a
Aharón al faraón, y [éste] les dijo a
ellos: ‘Id y servid a Hashem, vuestro
Dios. ¿Quiénes son los que van?’ Y le
dijo Moshé: ‘Con nuestros jóvenes y
con nuestros ancianos, con nuestros
ganados ovinos y nuestros ganados
vacunos, iremos, porque es una festividad de Hashem para nosotros’ ”

(Shemot 10:8-9)

Marán, el Gaón, Ribí Yoshiahu Pinto, ziaa, esclarece la discusión entre el faraón y Moshé en este versículo: “Cuando el faraón dijo: ‘¿Quiénes son los que van?’, quiso decirle a Moshé Rabenu que él estaba de acuerdo en que fueran, pero con la condición de que Moshé y Aharón no los llevaran a todos con ellos, sino que solo fueran aquellos que iban por propia voluntad; pero los jóvenes, los niños y los ancianos no tenían que ir si no querían, pues a ellos se les dificultaba andar por el desierto. Los niños no tenían por qué ir, pues no comprendían cuál era el motivo de los sacrificios que Moshé argüía que era la razón de su salida. Y los ancianos tampoco debían ir debido a la dificultad que el camino representaba para sus débiles cuerpos.

”¿Y qué le respondió Moshé Rabenu? Que incluso los niños y los ancianos se sumarían a la marcha, ‘porque es una festividad de Hashem para nosotros’. Con esto, Moshé quiso decir que, como en toda festividad, los Hijos de Israel tienen la orden de ‘y te alegrarás en tu festividad, tú y tu hijo y tu hija’ (Devarim 16:14); y, a pesar de que los niños no están obligados a cumplir las mitzvot, los adultos los suman a la alegría de la festividad del pueblo. Y como la salida al desierto era ‘una festividad para Hashem’, también en el desierto todos tenían que participar, tanto los niños como los ancianos”.

A mi parecer, se puede decir que, ciertamente, el motivo por el que los infantes también tenían que participar en la salida al desierto es que, sin duda, como habían permanecido en la tierra impura y materialista de Egipto —como dice el versículo (Bereshit 42:9):

“La ervá (הוורע’ :desnudez’) de la tierra [de Egipto]”

y el término ervá es un lenguaje de impureza—, se habían acostumbrado a esa impureza y a ese materialismo. Ellos seguramente no iban a querer abandonar dicho lugar, particularmente, por el hecho de que, en la plaga de la sangre, los judíos se habían enriquecido mucho, ya que, como es sabido, los egipcios tenían que comprar el agua de los judíos para poder beberla y que no se convirtiera en sangre. De esto, los Hijos de Israel se enriquecieron enormemente (Shemot Rabá 9:10). Siendo así, sin duda, todo el dinero y el materialismo influyó en los niños y jóvenes de modo tal que no querrían salir al desierto. Pero Moshé Rabenu dijo: “¡Al contrario! Cuando los saquemos al desierto, a un lugar espiritual, sin la menor influencia material, entonces, por voluntad propia, vendrán a estudiar la Torá”, en condiciónde lo que dijo David Hamélej:

“Prueben y vean qué bueno es Hashem” (Tehilim 34:9),

porque cuando se prueba el sabor de la Torá, ya uno no se puede separar de ella. Moshé argumentó que entonces, se cumpliría en los infantes “porque es una festividad de Hashem para nosotros”, pues la Torá era para ellos una festividad. Ésta es la educación que Moshé Rabenu quiso transmitirles a los Hijos de Israel, en cuanto a la educación de los niños en el sendero de la Torá. Pero el faraón les contestó a Moshé y a Aharón: “¡Que así sea! ¡Que esté Hashem con vosotros cuando [yo] os envíe a vosotros y a vuestros infantes! ¡Ved el mal delante de vosotros!”.

De acuerdo con la explicación del Rif, el faraón discutió conMoshé Rabenu para que no sacara a los infantes, porque ellos no podían marchar, y hay que entender qué quiso decir el faraón con la frase “¡Ved el mal delante de vosotros!”, y qué tipo de respuesta le dio Moshé al decir que quería sacar a los niños al desierto aun cuando ellos no quisieran. La razón de sacarlos era para que probaran el gusto de la Torá, y
entonces al final se sentirían satisfechos y amarían la Torá.

Podemos dilucidar que el faraón le dijo a Moshé que quizá los niños no iban a querer la Torá y no iban a estar contentos con ella; siendo así, era una lástima sacarlos. Eso es lo que quiere decir “¡Ved el mal delante de vosotros!”; él quiso decir que él no quería que la Torá fuera para los niños como un “mal”. Pero Moshé no aceptó ese argumento, porque él ya le había explicado al faraón que la Torá se ve como “mal” a los ojos de los alumnos, pero cuando la prueban, no quieren separarse de ella.

Se puede explicar, además, que Moshé Rabenu le dijo que iba a llevarse consigo el ganado para educar a los infantes, para que vieran que el ganado no era idolatría, como pensaban los egipcios, quienes idolatraban el ganado. Ante esta aseveración, el faraón le dijo: “¡Ved el mal delante de vosotros!”, sobre lo que nuestros Sabios, de bendita memoria, explicaron que esa declaración del faraón estaba basada en el pecado del becerro de oro. El faraón quería mostrarle a Moshé que, si iba a llevarse consigo todo el ganado, de ello saldría el pecado del becerro de oro.

El faraón dijo, además:

“¡No es así! Id ahora los hombres, y servid a Hashem, porque eso es lo que vosotros queréis”; y después de decir eso, los echó (Shemot 10:11).

He aquí que el faraón había enviado a llamar a Moshé y a Aharón debido a lo que le habían dicho sus siervos: “¿Acaso todavía no sabes que Egipto está perdida?”, y lo presionaron para que les permitiera salir a los Hijos de Israel tal como Moshé y Aharón solicitaban, para así salvar la tierra. El faraón accedió y volvió a convocara Moshé y a Aharón, y sostuvo una discusión con ellos para limitar el número de personas que iban a salir. Y como Moshé Rabenu no cedió en absoluto, el faraón los echó de inmediato de delante de él.

A mi parecer, se puede aprender de aquí la conducta de la Inclinación al Mal. Es sabido que el poder de la Inclinación al Mal radica en buscar todo tipo de maneras de hacer tropezar y desviar al hombre; y solo si el hombre se mantiene firme y enfrenta a la Inclinación del Mal, podrá echarla de delante de él, como lo hizo el malvado faraón, cuando vio que Moshé y Aharón se mantenían firmes en su decisión y no accedieron en ningún momento a aceptar los argumentos del faraón. El mensaje principal que surge del versículo es que la Inclinación al Mal se va cuando se encuentra en una situación como ésa, en que la persona se mantienefirme y no cede su posición ni sus principios ni por un pelo. Es posible que también el hombre se marche de delante de la Inclinación al Mal y no la enfrente, para evitar que ésta le obstaculice el camino. Me contó un preciado judío que una vez fue a una tienda para hacer un negocio, y se encontró allí con una escena nadamodesta, que le provocó una sensación de gran peligro espiritual.

Aquel judío anuló el trato que estaba por concretar, y se fue corriendo del lugar, sin siquiera mirar hacia atrás. Así ocurrió con Moshé Rabenu. Es posible que él se marchó de delante del faraón porque vio que la discusión que sostenía con él no lo conducía a ningún lado. Por eso, se dio la media vuelta y se marchó —se “sacó” a sí mismo— de delante de la presencia de aquel malvado.