T»U BE´AV

Algunas notas que explican el carácter de la festividad del Quince de Av, T»u Be´Av, la fecha en la que el Pueblo de Israel celebra el concepto del amor.


Al final del tratado de Taanit , en la Mishná, el día de la luna llena de av -el quince de av- se  cataloga como festivo -Yom Tov. Y además se recalca que era una de las fiestas más importantes del año. En concreto, lo que se dice de la fiesta en ese capítulo es lo que dijo rabán Shim´ón ben Gamliel: ese día, los de Jerusalén, se vestían de blanco -para que no se avergonzara quien no tuviera vestido- y salían a los viñedos a cantar y bailar con la esperanza de que se estableciera un «shiduj», una alianza conyugal con el objetivo de formar una familia.

Antropológicamente hablando lo más probable es que fuera un recuerdo de una fiesta agrícola para celebrar el fin de la cosecha – los viñedos son espacio geográfico del Cantar de los Cantares- pero sobre la misma fecha se fueron agregando una serie de eventos propios de la epopeya tanájica.

El primero, el amor divino. El 9 de av se instituyó cuando antes de cruzar el Jordán los exploradores de la tierra de Canaán contaron que el país era inalcanzable, el pueblo lloró y Adonai, humillado por la falta de fe, decidió que daría un motivo real a los israelitas para llorar. Es así que todos los años , éstos cavaban sus tumbas y en 9 de av se disponían a esperar ese castigo. Pero Adonai, en su misericordia, en su amor, no se manifestaba. El pueblo llegó a pensar que era porque se equivocaban en el calendario. Pero la luna llena, que marca la mitad del mes hebreo, les dejaba claro que 9 de av había pasado y Adonai los seguía queriendo.

Segundo, el amor conyugal. En la  séptima lectura de la Parashá de Masei ( Números, 36) nos cuentan que Zelofejad, de la tribu de Menashé, falleció sin haber concebido varón; los parientes de esta familia estaban preocupados por si sus hijas se casaban con hombres de otra tribu, diseminando la herencia de las tierras dadas por Adonai, así que pidieron a Moshé Rabenu que sólo las permitiera casarse con hombres de la misma tribu. Las hijas de Zelofejad se casaron con sus primos. Moshé no sólo promulgó esa ley sino que la hizo general para todas las tribus. Prohibidos los matrimonios intertribales. Pero  años después, en la fecha, de T»U be´Av, se derogó esa ley y podías casarte con quien quisieras, fuera de la tribu que fuera. Por eso en esta fecha, hoy, se celebran muchos matrimonios en Israel.

Tercero, el amor fraternal. Al norte de Jerusalén, entre los barrios de Pisgat Zeev y Shuafat, hay un tel identificado con la ciudad de Guivá, que en la época de los Jueces -así lo relata ese libro- fue escenario de un entuerto en el que la tribu de Benjamín fue defenestrada por la violación de una mujer, lo que llevó a una especie de guerra civil entre las tribus contra los benjaminitas. Como estaba prohibido casarse con sus mujeres, se temió la extinción de la tribu. En T»u be´Av se derogó ese decreto y volvió a ser admitida la tribu de Benjamín en la asamblea de Israel.

Cuarto, el amor a la Tierra. En quince de av fue cuando acabó la tala de los árboles que se utilizaron para la construcción del altar en el Templo de Jerusalén.

Quinto, el amor  a Jerusalén. Jeroboam ben Navat, el rey que dividió el reino de la Casa de David a la muerte de Salomón, no quería que los del reino de Israel fueran a peregrinar al reino de Judea, y dispuso una red de guardianes en los caminos para impedir que se llegara a Jerusalén y su Templo. Esta prohibición duró generaciones, pero acabó siendo derogada en el plenilunio de Av, como signo de reconciliación nacional.

Por último, en este día hubo una prueba sino de amor, de al menos respeto por los muertos. Los que murieron en la revuelta de Bar Kojba no pudieron ser enterrados porque Roma no lo permitió, hasta que con el  cambio de emperador se decidió que el día quince de Av pudieran recibir santa sepultura según el rito hebreo.

Masada en el crepúsculo de la Noche de Amor

En la antigüedad se fue perdiendo la tradición, aunque constan en las responsa disquisiciones sobre si este día hay que hacer en la sinagoga tajanún o no, por ejemplo, y también consta que era día tradicional para celebrar esponsales. No sería hasta la plena consolidación del sionismo en Israel cuando se empezó a recuperar. Por ejemplo, el gran filólogo Eliezer ben Yehudá, desde su periódico Ha´Tzví, el ciervo, solicitaba que este día fuera fiesta nacional en el futuro estado de Israel.

Por contaminación del mundo occidental cristiano, algunos judíos celebran esta fiesta imitando  el folclore mercantil de tradiciones ajenas, alejàndose del conocimiento de su propia tradición hebrea.

En recuerdo de las danzas de las Hijas de Jerusalén en los viñedos, desde 1960 , en Siló, hay un festival de danzas femeninas. Y en Masada , de año en año, se realiza el festival de la Noche de Amor. Además, muchas parejas deciden casarse ese día, sobre todo si su víspera es día sexto, ya que al día siguiente no se trabaja por ser Shabat.