YOM HA´SHOÁ (U´LE´GVURÁ)

Desarrollo y características del Día de recuerdo de la Shoá y el heroísmo.


El día de recuerdo de las víctimas del Holocausto y el heroísmo – el día 27 del mes de nisán- es el día en que el mundo judío decidió dedicar una jornada en honor de todas las personas que, de una u otra forma, fueron objeto de las atrocidades del nazismo entre los años de 1933 (ascenso al poder de Hitler) y 1945 (fin de la Segunda Guerra Mundial) Así mismo se recuerda también el heroísmo (gvurá) de todos los judíos que, también de una forma u otra, sobrevivieron a la mayor deshumanización de la Historia del Mundo, emprendiendo el lento, silencioso y doloroso camino de la vuelta a ser uno y no un número en las colas de las cámaras de gas. Somos los judíos quienes decidimos cuándo preservar nuestra memoria histórica, no cuando lo dicen instituciones ajenas que incluso obligan a estados a ceremonias oficiales en países que ayudaron al nazismo en el empeño de destruir a los judíos.

¿Pero por qué la fecha del 27 de nisán precisamente?

Incluso antes de la Segunda Guerra Mundial, el 27 de nisán era ya especial: el día para la celebración del asentamiento judío en Eretz Israel. Entendiendo por tal asentamiento al desarrollo de la vida judía desde el último cuarto del S XIX -salida de las murallas- y Primera Aliá. (Los judíos sefardíes, recordemos, formaron el asentamiento judío desde la época inmediatamente posterior a las Cruzadas de los Reinos Cristianos y en especial desde el S. XV). Por supuesto, este asentamiento -este retorno- en algunas ocasiones generó problemas -a veces de extremada violencia- y desde por los menos 1940 este día se eligió para honrar la memoria de las víctimas del terrorismo. ¿Y por qué eligieron esa fecha? Porque en el calendario hebreo es el día en el que estalló la Gran Rebelión Arabe, que empezó en 1936 y se sofocó en 1939.

Sello de correos, con seis velas -una por cada millón de judíos asesinados. Y con la estrella amarilla que debían portar los ciudadanos de distintos países para ser identificados como judíos.

Cuando en Israel se pensó en determinar una fecha para el recuerdo de los judíos en la época del nazismo se pensó que la fecha adecuada sería la de la Revuelta del Gueto de Varsovia, que tuvo lugar en la víspera de Pascua del año 1943. Fue el mayor acto de heroísmo en la época nazi. Ahora bien, el Rabinato tenía una objeción: según La Halajá, en el mes redentor de nisán hay unos procedimientos incompatibles con la memoria de La Shoá: no se hacen eulogios fúnebres, en las sinagogas no se reza la parte llamada Tajanún y se prohibe no sólo el ayuno sino cualquier forma de duelo. Así que el Rabinato propuso que la fecha adecuada sería el 10 de tevet, día de duelo nacional en memoria del Templo de Jerusalén.

 En 1951, r. Mordejai Nurok, diputado en la Kneset, fue quien encontró la solución: seis días después de que acabara el moed de Pesaj (y una semana antes del Día de Memoria de los Caídos por Israel). en 1953 se adoptó el nombre actual de Yom Ha´Zikaron la´Shoá u´la´gavurá.

 Pero todavía había algunas cosas por determinar para que la ceremonia estuviera a la altura de las circunstancias que se necesitaban. Así,  en 1959, por presión pública de los supervivientes a la atrocidad nazi -que a la sazón son el grupo más autorizado a tratar del tema-  se firmaron los estatutos oficiales  de la celebración del evento anual.

Por ejemplo, en el folio 2 se especifica que habrá dos minutos de silencio  en todo el país, en toda labor e incluso los automóviles se detendrán en las carreteras y los conductores saldrán de ellos y se pondrán de pie en señal de respeto. Se realizan también actos en diversas instituciones, especialmente las académicas, y las banderas de los edificios estatales ondean a media asta -señal internacional de duelo, mientras el ente público, tanto en radio como en tv, dedica sus programas al espíritu de la fecha.

Kiriat Gat, 1963

 En estos estatutos también se determina que las ceremonias oficiales comienzan al caer el sol, que es cuando en el calendario hebreo comienzan los días. Si el 27 de nisán cae en día sexto (viernes) los eventos se adelantan al día quinto (jueves).

 En agosto de 1977, el sexto primer ministro de Israel Menajem Beguin decidió anular la efemérides y pasarla al 9 de av, el día de mayor luto del ciclo anual hebreo. No obstante, su proyecto de ley levantó una gran oleada de rechazo y al final tuvo que desistir.

 La sirena de los dos minutos de silencio, al principio era a las ocho de la mañana. Pero siendo ministro de cultura Yitsjak Navón, en 1989 se empezó a hacer sonar dicha impresionante sirena a las diez de la mañana.

 Cada año, el comité ministerial para asuntos simbólicos y ceremoniales, elige un motivo central para el desarrollo de los eventos en todo el país y por supuesto en las comunidades judías de la diáspora. La principal es en las primeras horas del día hebreo del 27 de nisan en la explanada del Gueto de Varsovia de la institución Yad Vashem. Presiden el Presidente de Israel, el Primer Ministro, sobrevivientes de La Shoá, y ciudanos llamados Segunda Generación -nacidos de sobrevivientes-. Seis sobrevivientes tienen el honor de encender seis antorchas, una por cada millón de asesinados. Luego se realiza un kadish por la elevación de sus almas y se canta, además de algunos salmos, el piut El Malé Rajamím. Dios lleno de misericordia. 

Algunos países declararon la fecha del 27 de nisán como oficial: Canadá, Estados Unidos -aquí no es un día, es una semana- mientras que en los principales países europeos han preferido la fecha del 27 de enero (liberación de Auschwitz) , una fecha declarada por la O.N.U, como día internacional de recuerdo. Sin embargo, Rumanía lo conmemora el 9 de octubre, en Polonia el 19 de abril, en recuerdo de la Rebelión del Gueto de Varsovia,

En Israel hay una ley que sanciona el negacionismo de la Shoá con cinco años de cárcel a toda persona que de forma verbal o escrita haga declaraciones de negación o incluso de subestimación.

Benditas sean sus memorias.