YOSEF IBN AVITUR Y SUKOT

 Paytán de Mérida en aquella  Córdoba califal del impulsor de la Edad de Oro de los Sefardíes, en el S X. y en Damasco.


Rabí Yosef ben Yitzkak fue un sabio  -jajám- y poeta -paytán- que nació en  Mérida,  en el S X dec  y en el seno de una de las más importantes familias hebreas de la antigua ciudad romana en la frontera entre la Lusitania y la Bética. Por aquel entonces, Emérita Augusta hacía ya muchos siglos que había dejado de ser una ciudad de retiro para soldados agotados por las Guerras Astur-Cántabras; tras la etapa visigoda y tras la conquista musulmana, en el S X Mérida languidecía y lo expresaba con repetidas revueltas de los mozárabes. No sería reconquistada sino en 1230…

R. Yosef ben Yitzjak -como también  se le conoce en hebreo-  no era hijo (ibn) de Avi Tur, sino su bisnieto, pero es cierto que el peso del nombre del bisabuelo lo lleva él. Tuvo como maestro a una gran lumbrera babilónica en Al Andalus,  Moshé Ben Janoj, el hijo de JANOJ BEN MOSHÉ, RABINO MAYOR DE CÓRDOBA. Es decir, que fue uno de los privilegiados intelectuales que vivió bajo el amparo del visir Jasday Ibn Shaprut, nasí de la judería andalusí en tiempos del esplendoroso pero breve Califato de Córdoba. A la muerte de Ibn Shaprut, Moshé ben Janoj quiso sucederle como nasí de la judería cordobesa, pero Avitur se opuso a ello porque el candidato no era nacido en la Península Ibérica, sino a orillas del Eufrates. Tal grado de enemistad surgió entre ellos que Avitur acabó por abandonar Sefarad: primero se fue a Egipto, donde residió una larga temporada, pero luego pasó a vivir en Damasco. Y allí, al final de sus días, hizo las paces con su maestro de infancia. Se le contestó invitándole a ser el presidente de la yeshivá de Córdoba, pero él declinó la cortesía y murió.

Edición de S Bernstein, 1940

Pero antes de reunirse con sus padres, trabajó duramente para dejar tras de sí un importante legado: tradujo  al árabe -tarea ingente donde las haya- El Talmud ; y se lo dedicó al «rey Ismael», que dicen sería el califa fatimí de Egipto.  También se difundieron por diferentes comunidades sus responsa, que fijaron hiljot en la época rabínica de los gaones. Así mismo escribió, o al menos se le atribuye, un libro cabalístico con el título «El camino secreto de las letras y los puntos». En la poesía litúrgica escribió azharot para Shavuot.  Y un piut (firmado en acróstico)  para el Seder Avodá del servicio de Yom Kipur, lo que pone en relevancia el prestigio que de tal honor  se desprende.

Sus composiciones  en hebreo tuvieron mucho éxito, sobre todo en las comunidades de Eretz Israel, y muchos de sus piutim entraron a formar parte del cánon del Sidur, como por ejemplo las Hosanot de Sukot para las comunidades sefardíes; los manuscritos y sus diferentes ediciones fueron estudiados en 1970 y recogidos en nueve páginas  del diccionario histórico de la lengua hebrea, el Sefer Ha´Mekorot, literalmente el Libro de las Fuentes. En 1940 apareció en hebreo, pero en Nueva York, un estudio del dr. Sion Bernstein cuyo título no deja duda de su importancia: el primer poeta de la Edad de Oro. (Su portada se puede ver en la foto principal de este artículo.)

Para estudios en español, el indispensable:

  • Angel Sáenz-Badillos; Judit Targarona Borrás: Yosef ibn Yiṣḥaq ibn Abitur. בתוך: Diccionario de autores judios (Sefarad. Siglos X-XV). El Almendro, Córdoba 1988 (Estudios de Cultura Hebrea, Band 10), S. 180-181. ISBN 84-86077-69-9.

La tradición de los paytaním sefardíes no prestó apenas atención a las Hosanot, a excepción de IBN EZRA . Según la dra.  en filología  Judit Targarona, profesora de Lengua y Literatura Hebrea y de Estudios Hebreos y Arameos en  la Universidad Complutense de Madrid, esposa de Angel Barbadillos, con quien escribió numerosos trabajos conjuntos, Avitur se dedicó al su-género de las Hosanot porque no le gustaban las que en su época se estilaban en las sinagogas de los sefardíes: las de Saadia Ha´Gaón.

La palabra hoshana, plural hoshanot, es una contracción del arameo הושע נא, hosana ná, donde   es una súplica, la petición de un favor.  (Como el Ana del Ana Be´koaj. Por eso hoy en hebreo culto , por favor se dice Na, (Ná minjá, házme un favor, o como el piut El NA Refana, Te ruego H´´ cures…)  Su autoridad tanájica está en el Salmo  118, «אנא ה’ הושיעה נא», Ana Adonai hoshia na» .  El imperativo Hoshá, cuya raíz está en nombres como Isaías, Oseas, Yehosúa e incluso Moisés, significa salvación.  Hosana Rabá, la gran petición: Te rogamos por nuestra salvación. (La noche anterior a la fiesta se suele leer entero el Libro de los Salmos)

Veamos un ejemplo de ellas en las que escribió Avitur -edición de J T.-  con una  para el día segundo del moed de Sukot:


Alzaré mi voz clamando: ,El, •Élohim, Adonay. (Jos 22,22)
Me levantaré con temor, con terror me mantendré erguido.
Reconoceré su divinidad diciendo su loanza.

Antes que todo reino se eleva su realeza.
Nada son las proezas ante sus extraordinarios prodigios.
Al empezar a hablar delimitó la esfera de los cielos.
Hizo girar su órbita, se encumbró sobremanera. (Ex 15,11).
Las dimensiones de la tierra se fijaron al nombrarla.
5 Todo lo finalizó con fortaleza, sin desfallecer en absoluto

Es excelso, sostiene el orbe y todo lo que contiene.
Libera, por tu bondad, a la comunidad proscrita
que busca tu faz, de las cadenas de la prisión (24).
Ante ti acude el día dieciséis (de Tisri)
orando sin cesar.
En pie te ofrece agradable alabanza
y clama !Sálvanos! congregándose en asamblea.
Se levanta apenas sale el sol por oriente
y sus labios entrega como ofrenda.
10 Este es el día que espera para quedar libre de su falta.
para arrojar a las simas de los mares culpas y pecados.
Tú, que recuerdas la inocencia, eleva y engrandece
su anhelante deseo, para que se cumpla por completo.
Apresúrate a curar sus abiertas llagas,
venda sus heridas, sana su enfermedad.
Antes de que te implore !Sal a su encuentro, oh’Élohim!
Destroza a los que la han destrozado, aniquila a los que la
Destruye a sus adversarios, humilla a sus opresores.
Anuncia la salvación al resto que aún subsiste.
15 Cuando dés hoy a conocer el texto que ha de ser leído,
conforme a tu piedad bendice el año próximo.
Como en los buenos años cólmala de bienes,
que sea un año próspero del principio al fin.
Eleva hacia lo alto por ti mismo a las nubes
para saciar de tus bienes desiertos y yermos.
Riega desde tus estanques la naciente hierba,
las diferentes semillas, las plantas con esquejes.
Ablándala con aguaceros para que fructifique la cosecha,
sus placenteras delicias multiplica y fecunda.
20 Penetra de tu bondad la pobreza y miseria
del alma lánguida y abatida.
Que sus senderos allanados rezumen grasa y grosura
y sean sus sarmientos frondosos, de espeso ramaje.
Cubre sus valles de trigo, llena sus bodegas,
han aniquilado
sazona sus alimentos y bendice el agua de su bebida.
Hacia El haz llegar el Hal.lel y la Acción de Gracias.
Arroyos de agua se desbordarán por doquier
para hacer brotar los frutos de la tierra, para saciar sus surcos.
Restaurarás Sión según oráculo revelado.
25 Acepta de nuevo las plantas de sus campos, haz crecer
sus ovejas, bueyes, corderos y borregos.
Que la harina llene sus ocultos silos.
Haz que sea este el año de la salvación.
Queden saciados los hambrientos del producto de sus entrañas,
contemplen sus alturas al Creador de todo lo creado.
Tú que recuerdas a los olvidados, acuérdate de la comunidad cautiva,
que vive en el destierro sufriente y oprimida,
y que, como el milano, sus años ‘pasa planeando al acecho,
pero al prolongarse la espera a su presa renuncia.
!Sálvanos!, !Hosa’na!.