DAVID FRANCO MENDES

Apunte biográfico de quien fue considerado, junto a Moses Hayyim Luzzatto y Naphtali Hirz Wessely, el poeta neohebraico más importante de su tiempo.


  En el S XVIII -al menos en los círculos cultos del movimiento de emancipación cultural judía llamado Haskalá- el hebreo no sólo se usaba para el rezo, sino también para la creación artística en verso  e incluso para la redacción en prosa del género biográfico. Uno de sus mayores representantes fue David FRANCO

   No conocemos el grado de parentesco que tenía con Menajem Franco, presidente de la comunidad sefardí de Amsterdam en 1685. Su nacimiento tuvo lugar en Amsterdam, el 13 de agosto de 1713. Hijo de Abraham y de Sara (lo cual no está nada mal para un poeta hebreo .) Casado con Rajel, en 1745 tuvieron una hija, a la que llamaron Esther.

   Aunque en principio destinado al nada lírico mundo de los negocios y las finanzas, desde muy jovencito tuvo inquietudes humanísticas, convirtiéndose no sólo en un destacado conocedor de El Talmud sino también en un gran políglota. Y en cuanto a los gustos poéticos, muy influenciado por Moshé Jaím Luzzato, que había sido deportado a Amsterdam por aquellos tristes asuntos con el mesianismo. Tal era su gusto por las musas de la lira de David, que David , en desfavor de sus números y acreedores, se dedicó en pleno a la literatura, participando en miembro de la cofradía literaria de los Amadores das Musas. Para 1778, habiendo fracasado en el mundo del dinero, se dedicó por completo a la palabra, trabajando como copista y escribano, además de escritor.

Atalía, edición 1800

Por aquel entonces, dentro de los intelectuales del movimiento de la Haskalá -que tocaba todas las disciplinas de la cultura, incluida la lingüística- había un notable renacimiento de la lengua hebrea (lo cual implicaba profundo conocimiento tanájico para poder tener la sintaxis y semántica pertinentes para la creación) David Mendes fue de los primeros en que usó la lengua hebrea en el mundo de la dramaturgia, adaptando a la lengua santa «Athalia», de Racine. También conocemos de su pluma una traducción del poema Judith, de Pietro Metastasio, publicada póstumamente como «La salvación de Israel gracias a Judith». De sus trabajos en prosa destaca el gran número de biografías de jajamím sfaradim que fue publicando en la revista mensual hebrea más famosa de Europa en esos tiempos. Ha´measef, El Coleccionista, un magazine en hebreo que se editaba con gran éxito desde Berlín. También en prosa destaca una obra importante para la historiografía de la judería de Amsterdam: Memorias do estabelecimento: E progresso dos Judeos Portuguezes e Espanhoes nesta famosa citade de Amsterdam = Una crónica portuguesa de la historia de los sefardíes en Amsterdam hasta 1772, una obra enciclopédica en cinco volúmenes. Su obra lírica está recopilada en una antología titulada Kinor David, La Lira de David.

 David Franco falleció el 10 de octubre de 1792 en Amsterdam.