LA HISTORIA DEl JAVIVA REIK

Historia de unos judíos que, después de haber sobrevivido a los campos de concentración nazis, fueron internados en un campo de detención del Mandato Británico en Eretz Israel.


Javiva Reik fue una  paracaidista de la Agencia Judía y la SOE (Dirección de Operaciones Especiales de Gran Bretaña ) La encomendaban ejecutar peligrosas misiones contra los nazis y en una de ellas, en Checoslovaquia,  noviembre del ´44, fue capturada junto a otros cuarenta judíos.  Todos fueron ejecutados y enterrados en una fosa común. Dieron su nombre a un instituto, un arroyo, una flor, un embalse, muchas calles y un barco.

Ese barco, primero, se llamó Aguios Andreas (en griego, S. Andrés) y fue comprado en el puerto de El Pireo por Ehud Avriel, Yani Avidov y Levi Shvat, responsables de la inmigración judía a Eretz Israe en la llamada Aliat Bet, La Segunda Aliá,  denominada así por ser clandestina ante las leyes del Mandato Británico sobre Jerusalén. Aunque la compra la hizo un griego apodado El Ganso, la inteligencia británica dio parte de la operación a la Armada Real del Reino Unido.

En la primavera del ´46 -recién finalizada la locura de la guerra y el nazismo- en una playa solitaria se comenzaron a adecuar las condiciones de la nave: literas para 350 personas, con dos botes capaces de transportar a 15 personas cada uno. Seis toneladas de combustible y diez de agua, con víveres para una decena de días en el mar. Capitán y piloto, griegos. El comandante, Kipi Kaplan. El pasaje:  miembros de movimientos juveniles y partidos sionistas en territorio griego, sefardíes que eran supervivientes del Holocausto.

Todos fueron convocados a concentrarse bajo la apariencia de dos campos de verano cercanos a Atenas, en tiendas de campaña del ejército griego que fueron dadas por algunos contactos locales. Las actividades eran de remo y natación, destinadas en realidad a preparar a aquellas personas para la aventura de tratar de llegar por sí mismo hasta las costas de Israel bajo el intolerante e insolidario Mandato Británico, que tenía unas cuotas mínimas para emigración judía.

Esas gentes serían repartidas en dos embarcaciones: el Rafi y el Javiva Reik. 300 almas  clandestinas en 150 metros cúbicos. El resto, en cubierta, hacinados en 80 metros cuadrados. Al timón, Samuel Yanai, y Arie Kaplan a cargo de la vida diaria dentro del  barco, que  zarpó el 2 de junio de 1946 a las 11:30 p.m.

El plan de navegación era zarpar junto con el «Rafi» y transferir a la gente de Rafi a «Haviva Reich», cuando estuvieran  a 150-200 millas de la costa de Israel. Entonces el equipo de marineros debía mudarse a Rafi. Los dos barcos interactuaron durante el viaje con la ayuda de la radio, la señalización y las banderas. Muchos marineros se opusieron a la ruta de crucero planificada porque querían navegar a lo largo de la costa turca. Temían a los egipcios más que a los ingleses, pero finalmente aceptaron.

Al comienzo del viaje, el mar estaba en silencio. Los dos barcos zarparon del puerto y navegaron  desde El Pireo a la isla de Siros. Luego el rumbo cambió y navegaron a  Rodas y desde allí hacia Port Said, en Egipto.. El 5 de junio a las 6 pm, los inmigrantes ilegales fueron transferidos de Rafi a Javiva en tan sólo media hora.

En la noche del  6 de junio, reconocieron a lo lejos la ciudad de Port Said.

Las autoridades británicas sabían absolutamente todo lo concerniente a  la organización de este viaje, y era por tanto conocedoras  de qué tipo de pasaje iba en su interior. Los pasajeros conocían los riesgos y habían sido preparados, en la medida de los posible, para afrontar las dificultades que pudieran surgir en la aventura de intentar pisar eretz Israel ante la objeción británica en la playa de Nitzaním, reserva natural cercana a la ciudad de Ashdod.

El 7 de junio por la mañana, cuando el barco estaba a 40 millas de la costa, apareció un avión a baja altitud. El avión sobrevoló  tres veces el barco . Hacia el mediodía, un destructor comenzó a acercarse.  A las 13:00 llegó el destructor y comenzó a escoltar el barco. A las 4 p.m., el destructor desapareció pero  regresó aproximadamente a las 7:30 p.m.  Hubo disparos y media hora después se decidió parar motores. El destructor también lo hizo. A las cuatro de la mañana se decidió continuar, rumbo noroeste, para mantenerse alejado de la costa e intentar el desembarco al amanecer. A las 19.30 regresó el destructor, en Javiva apagaron las luces y los motores. El destructor se estrelló contra los costados de la nave.

A las 2 de la madrugada del 8 de junio, los británicos remolcaron  el barco hasta el puerto de Jaifa. Los británicos interrogaron a los inmigrantes y la investigación reveló lo que ya sabían:  que se trataba de una organización privada de judíos de Grecia. Se les dio la orden de subir a determinados camiones, donde fueron trasladados al campo de detención de Atlit, 20 kms al sur de Jaifa .  En la antigüedad fue una factoría fenicia de la que quedan unas maravillosas ruinas. Hoy , el campo es el museo de la Hapalá, la aliá bet, en memoria de todos aquellos judíos que llegaron huyendo del nazismo para encontrarse en Israel en un campo de detención.

Sobrevivientes del nazismo llegan a Atlit.

En el campo de detención de Atlit, los que habían sobrevivido a los campos de concetración repitieron unas rutinas que conocían: nada más ser internados, fueron separados los  hombres de  las mujeres, fueron  desnudados, rociados con desinfectante DTT   y tuvieron que  entrar a las duchas. Debía provocarles unos terribles recuerdos.

El 10 de octubre de 1945, el Palmaj (unidad de fuerzas especiales de la Haganá, las fuerzas de defensa judías en tiempos del Mandato Británico) irrumpió en el campo y liberó a 200 detenidos que escaparon.

Después de este evento, los británicos cambiaron los planes y a partir de entonces  deportaron  a los nuevos inmigrantes bet  a los campos de internamiento de Chipre. Estos campamentos operaron desde 1946 a través del establecimiento del Estado de Israel.