R. JAIM BEN ATAR

Breve nota biográfica de un gran kadosh del sefardismo, fundador de una gran yeshivá en Jerusalén y cuya tumba en el Monte de los Olivos siempre fue punto de peregrinación.


Apodado “Or Jaím”, Luz de la Vida -título de su más famosa obra-y Or Ha´Jaím Ha´Kadosh, El Santo de la Luz de la Vida, fue a ver la luz y la vida en la localidad marroquí de Salé – Sali para los judíos-  en el año de 1696.  Era hijo de un rabino conocido por su sabiduría en el tema de la Agadá. El abuelo era el legendario rabino Ben Atar El Viejo, de quien aprendió las primeras cosas de La Torá. Mientras tanto afianzaba su poder la nueva dinastía real , la alauita, que es la que permanece hasta el día de hoy en el trono.

La mayor parte de su vida la vivió en   Meknes, Marruecos, donde su familia tuvo que instalarse primero por cuestiones de negocios y luego por razones de seguridad. Allí se convirtió en cuñado de r Moshé de Avila, quien ya entonces despuntaba como rabino y darshán. Como su esposa no le daba hijos, se casó con otra , llamada Esther Bat Meir Vivas. Ambas esposas vivirán con él hasta el fin de sus días.

Su más famosa obra, que le dió su apodo.

En 1720 fallece el patriarca de la familia, Ben Atar El Viejo y,  dos años después,  se cernió sobre todo el reino una gran hambruna; el rey, si bien perseguía a los cristianos con saña, no lo hacía directamente contra los judíos, pero tampoco reprimía y condenaba las masacres que se cometían eventualmente. En 1722 muchos de ellos fueron encarcelados. En 1723, el rabino Abraham de Imram, cercano al rey, e intermediario entre la monarquía y las comunidades judías, fallecío; lo sucedió su hermano,  pero a éste fue Ben Atar -el suegro de Or Jaím-  quien le sucedió en tan importante papel político. No obstante , al año siguiente el rey decretó pena de muerte en la hoguera, aunque luego le conmutó la pena por una elevada multa económica. Poco después  el suegro murió y Or Jaím , ya sin la herencia de su padre, quedó totalmente desamparado económicamente. Por si fuera poco, había deudas con algunos musulmanes e incluso con la misma comunidad judía, así que cuando saldó lo pendiente con sus acreedores, se encontró en la ruina total y los entuertos llegaron a encarcelarle por un breve tiempo.

Ejemplo de sus problemas materiales es la que tuvo con su padre, Moshé Ben Atar y la familia Vivas -la de su esposa segunda. El padre había comprado conjuntamente con un primo un almacén que convirtieron en la sinagoga Tzalat ben Atar, en la cual era rabino r Yaakoc Vivas; se determinó que las donaciones de esta sinagoga fueran a manos de Vivas, y cuando éste falleció, el acuerdo pasó a sus hijos. Sin embargo, cuando murió el primo de Moshé, y dadas las circunstancias económicas de Or Jaím, éste y su padre pidieron derogar el acuerdo. Los Vivas se negaron y fueron a juicio con las más altas esferas rabínicas de Marruecos. Or Jaím, que para entonces redactaba su “Jefetz Ha´Shem”,  tuvo que ser mantenido por su padre. La impresión de la obra , con el beneplácito de los rabinos marroquíes, se realizó en el importante centro de impresión sefardí de  Amsterdam.

A su regreso de Holanda se encontró  con que la muerte del rey Ismail, en 1727  había desencadenado una guerra de sucesión .Y que en su ausencia , sus rivales se habían hecho con la dirección de la sinagoga de Tzalat Ben Atar. Así que decidió abandonar la ciudad, instalándose en Fez, aunque ya por esa época con intenciones de abandonar el reino en favor de una nueva vida en la Tierra de Israel.

Sobre Fez también se cernió la hambruna y todo el que pudo abandonó la ciudad. Or Jaím partió con sus dos mujeres hacia Tetuán, con intenciones a embarcar y alejarse de aquel convulso reino. En el mes de iyar del año 5709 zarpó hacia Argel. Y allí se embarcó hacia Italia, concretamente a Livorno. Llegó con sus dos esposas y sus dos discípulos en la víspera de Shavuot, aunque llevaban cuarenta días en un campo donde fueron examinados sorbe su salud antes de pisar la ciudad. El r. Shlomo Franco los acogió con gusto y les apoyó económicamente; la población acudía a él para escuchar su sabiduría en Shas (los seis órdenes talmúdicos) En Italia permaneció dos años. Y allí fue donde imprimió dos libros. Uno de ellos , un éxito total en todo el orbe judío: “Or Jaím”

Entonces – invierno de 1740- partió para Eretz Israel, pues el gobernador de La Galilea había invitado a los judíos del mundo a que se instalaran en Tiberias. Ben Atar quería abrir allí una gran yeshivá y las más familias pudientes de Livorno que acostumbraban allí a escuchar su sabiduría colaboraron económicamente para la organización de un grupo de aliá la´arets que no fue sino una proto-forma de sionismo. Hay que decir también que los livorneses se comprometieron a sostener mensualmente los gastos de la futura yeshivá. Or Ha´Jaím comunicó los planes a los judíos de Marruecos para que se unieran al movimiento migratorio; se reunieron en Argel, donde se econtraron con Or Jaím y donde permanecieron varias semanas. Otros estudiantes de diferentes lugares de Italia se unieron también.

En rosh jodesh Av de 1741, treinta discípulos y sus familias partieron hacia Alejandría  y  hacia aquel Israel del Imperio Otomano. Cuando desembarcaron en Alejandría supieron que sobre Jerusalén se había desatado una epidemia que no recomendaba continuar viaje. Tras varias semanas de espera, continuaron viaje y atracaron en Yafo, donde no desembarcaron, sino que el capitán los hizo llegar a Ako para que pagaran tributos en el camino a Jerusalén. Además la epidemia de Jerusalén ya había llegado a Yafo. En Tzfat no era conveniente intentar nada porque los drusos y los árabes amenazaban la vida de los judíos. Se quedaron en Ako, pues dos meses después de llegar a Tiberias, en manos del mandatario de Tsidon,  se desencadenó una guerra galilea con los líderes tribales de Shjem al mando del oligarca de Damasco.

En Israel se hicieron hasta películas sobre su vida

En Yom Kipur rezaron en la cueva del Profeta Elías en el Karmel. Y después de Sucot decidieron quen o quedaba más remedio que instalarse temporalmente en Ako. Lo primero que hicieron fue ponerse a estudiar el Talmud comparándolo con Ha´Rambám. Y todos los rosh jodesh, peregrinaciones a tumbas de tsadikim.

El 27 de marzo de 1742 Ben Atar se reunió con el rabino Abulafia de Tiberias, que se interesó por la yeshivá en ciernes. Durante la reunión trató de convencerlo  de que el lugar de la misma era Tiberias, invitándole a visitar Jerusalén para que viera por sí mismo las dificultades a las que se enfrentaría. Ben Atar, en principio, aceptó Tiberias como sede de su yeshivá, pero siempre y cuando lo consensuara el comité de Livorno.

A finales de tamuz 1742 se propagó la noticia del fin de la epidemia en Jerusalén. Y salieron en expedición para valorar las condiciones generales de la ciudad. Hacia el comienzo del mes de Elul, el grupo llegó a Jerusalén y estableció la ” Yeshiva de Kneset Israel, la Asamblea de Israel,  en el patio del rabino Emanuel Jai Riki.

David Jaim Jassan, el rabino Shem Tov Gabbai, el rabino Jaim Yehuda Amzalag,  el rabino Yosef Amzalag, el rabino Yehuda di Avila, el rabino Avraham Yishmael Jai Sanguiniti, el rabino Yashma Jai Sanguiniti, el rabino Yimá Chávez de Israel  y  el discípulo más famoso del período de Jerusalén,  el rabino Jaim Yosef David Azulai (Jida) fueron los miembros fundadores.

De estos tiempos hay leyendas que debemos entender como “exempla”. Por ejemplo, que cuando fue a verse con la comunidad judía más antigua de Jerusalén , los karaítas, se desmayó de repente y pidió que picaran las escaleras, donde descubrieron enterradas varias copias del Mishné Torá del Rambám.

La  luz  de Or Jaím se apagó en Jerusalén el quince de Tamuz del año 5503, que fue en el calendario civil el 7 de julio de 1743. z´´ tl (bendita sea su santa memoria)

Tan sólo tenía  47 años, y su tumba es de las azules del Monte de los Olivos, con un epitafio redactado por el mismo Jida, y a su lado, una columna donde se dejaban encendidas las velas en su recuerdo. Su fallecimiento fue una comnvulsión en el orbe judío y llegaron pésames desde todos los epicentro del sefardismo de entonces, desde Marruecos a Constantinopla. Incluso se compusieron Kinot (endechas) por aquella pérdida.

Poco tiempo después fallecieron sus dos esposas, sin que ninguna de ellas le diera descendencia, al menos masculina, hay quien dice que sí tuvo hijas. Ambas enterradas junto a él en el Monte de los Olivos.

Su tumba se convirtió en punto de peregrinación durante generaciones , en especial el día de su hilulá, el 15 de Tamuz.  También se iba a rezar junto a ella cuando la comunidad judía se sentía amenazada.Por ejemplo cuando se temía que los nazis llegaran a Israel vía Marruecos se realizó allí un gran rezo de ruego por misericordia.

La yeshivá fue dirigida por uno de sus discípulos, Almazeg. Hubot tentativas de poner como presidente a los rabinos mayores de Esmirna o de El Cairo, pero al final sería su presidente r Yona Navón y, después, su yerno, Jaím Mondovi,

La sinagoga Or Jaím está en el barrio judío de la Ciudad Vieja, en la calle Or Jaím. Además de templo también es el museo del Yishuv ha´Yashán, el Viejo Asentamiento. Su construcción se debe a Emanuel Riki, el rabino que acogió a Ben Atar a su llegada a Jerusalén. Después de la Guerra de los Seis Días se reabrió la sinagoga como tal, pero para los askenazíes.