RAB JAI TAYEB NO HA MUERTO

Reseña biográfica de un famoso rabino tunecino fallecido en 1836 cuya influencia en el judaísmo sefardí cruza fronteras y en su hilulá atrae peregrinos de todo el mundo.


Yitzjak Jai Tayeb nació en Túnez el 16 de iyar del año 5504 ( 1743) Era sobrino de r. Yitzjak Tayeb -por lo cual para no confundirlos habrá designaciones diferentes. Su tío era el presidente del rabinato tunecino hasta el día de su defunción, en 1828, tras escribir varios libros sobre halajá, en especial sobre las hiljot de Pésaj.

Una de las sinagogas a su nombre

Yitzjak, que vivió una vida de humildad que nosotros llamaríamos pobreza, ya en su juventud era rico en sabiduría y a su alrededor se sentaba gran número de discípulos. Su sustento y manutención dependía de la voluntaria generosidad de sus seguidores. Y tal es su singularidad que en vida nunca fue ordenado rabino: hubo de morir para que se le concediera el honor de ser uno de los más grandes rabinos de Túnez. Su grandeza es de  una extensión que llega a nuestros días. Además se sabe que tuvo una gran prole tanto de hijos como de hijas, generaciones que pasarían a vivir en Israel, aunque hoy en día parte de su descendencia vive en Túnez aún.

Cartel que anuncia su hilulá en Israel

Hay quien le atribuyó poderes milagrosos, como provocar lluvia y hasta dejar estéril a una mujer, además de interpretar sueños.

Tras su muerte, en 1836, se le apodó “el que no murió”. Lo met. Según la leyenda, cuando  fue enterrado, escribió en su lápida: “R. R. Hai Taib murió el 16 de Iyar.” Después, el rabino llegó en un sueño al diseñador de su lápida y exigió que borrara la palabra “muerto” de la lápida amenazándole con la estrangulación si no le obedecía.  El artista afirmó que  no era posible cambiar nada en la lápida , así que hizo lo único que podía hacer: agregó  un “no” al apalabra ” muerto” , y desde entonces los judíos de Túnez ha sido llamado “Rabi Jai Tayeb no murió”.

Sus descendientes