RABI MOSHÉ ALMOSNINO

Breve nota biográfica sobre el primer rabino de origen aragonés en Tesalónica.


Los Almosnino provienen de la judería de Jaca, a los pies del Pirineo oscense, al norte de la provincia de Huesca (Aragón) Aljama antigua, beneficiada con derechos en el fuero de 1077, tenía dos barrios -la judería alta y la judería baja- en lo que hoy es la zona de Castelar;  tenía dos sinagogas -la Mayor y la Menor. Su rabino en tiempos del  EDICTO DE GRANADA era r Baruj Almosnino, que no optó por la conversión; mientras que unos partieron hacia Sangüesa, en la cercana Navarra, otros -entre los que están los Almosnino- zarparon, desde Tortosa,  hacia Nápoles.

Esta ciudad era la capital del Reino de Nápoles, tomado por Alfonso V de Aragón en 1441. El 23 de noviembre 1510 se publicó un edicto de expulsión de los judíos del Reino de Nápoles. No obstante, 200 familias – como los Abravanel- previo pago de 3000 ducados al año, pudieron quedarse.  Unos  30 000 judíos no pudieron hacer frente a esa cantidad y se marcharon. Es el momento en que r Baruj Almonisno llega a la ya recientemente fundada comunidad de Salónica, toda  ella creada, en origen,  por  las repoblaciones otomanas con los refugiados de Castilla y Aragón, pero que luego se va haciendo crecer con distintas oleadas de la primera generación de expulsos de la Corona castellano-aragonesa. Es así por lo que había en Salónica una comunidad calabresa y otra apulia -las regiones más australes de la bota de la Península Itálica.

Regimiento de los Sueños

El rabino de Jaca, tuvo un hijo en Salónica, en 1516. Lo llamó Moshé. Estudió no sólo Torá y los Seis Ordenes del Talmud, sino también filosofía -que entonces englobaba toda rama de saber científico, incluida la medicina. Además, también fue rabino, al menos en dos sinagogas. Primero, en la de Nevé Shalóm, y desde 1560, en la de los portugueses, Liviat Jen, Por la llegada de la Gracia, bajo los auspicios de D. José Nasí, el Duque de Naxos. Mientras tanto, se había casado con una mujer llamada Simja (Alegría) con quien tuvo al menos dos hijos, Yitsjak y Shim´ón, y una hija.

Fue un autor prolífico y muy leído en todo el orbe judío durante no sólo su tiempo, sino también en otros siglos. En 1570 publicó un extenso comentario  en hebreo sobre las Cinco Meguilot, título Yedei Moshé, «las manos de Moisés»; también sobre   un capítulo del tratado talmúdico de Pirkei Avot , Capítulos de los Patriarcas», maltraducido como Etica de nuestos padres, y que tituló  Pirkei Moshe, publicado en Salónica en 1563. También nos consta una colección de sermones (drishot)   titulada Meammeẓ. Koaj («Refuerzo de  la fuerza») que salieron a la luz gracias a la edición de sus propios hijos, que corrieron con los gastos.

En su tiempo, la lengua española está experimentando la transición del Romance (lo que ya no era latín pero tampoco aún era castellano) al Español Clásico; es decir, Almosnino no escribió nada en judeo-español, pues ese idioma aún no había nacido como tal. Probablemente conociera el romance castellano y aragonés como lo conoció su padre o como lo conoció Colón, pero aún no es judeo-español.En esa lengua romance escribió para su hijo «Regimiento de la Vida», de 1564, que fue reeditado varias veces en Venecia y Amsterdam. También un glosario de términos castellanos en hebreo, considerado hoy una exquisita rareza de la lexicografía hispánica. Además también trató la Historia, en la obra  «Extremos y Grandezas de Constantinopla»,  que  fue transcrita y editada  por Jacob Cansino (Madrid, 1638) , con dedicatoria al Conde-Duque de Olivares. Parece ser que esta obra, que es una especie de tratado antropológico sobre la vida en el imperio otomano y sus regentes, está escrita después de que hubiera sido elegido como emisario de la comunidad de Tesalónica para tratar en el diván del sultán en Constantinopla las exenciones fiscales de los judíos. Por alguna razón , en España, esta obra actualmente la conocen como «Crónica de los reyes otomanos».

Según Moritz Steinschneider (Die Hebräischen Uebersetzungen des Mittelalters und die Juden als Dolmetscher) , Moses Almosnino también fue autor de un comentario sobre la Ética de Aristóteles, publicado póstumamente por su hijo Shim ón.

Almosnino murió en Salónica probablemente en 1580.