¿SABES QUIÉN COMPUSO «LEJÁ DODI»?

Shlomo Ha´Levi Alkabetz, uno de los primeros sefardíes nacidos en Salónica tras la expulsión de Sfarad.

 

Ha´Levy Alkabetz nació en 1505 y fue hijo de un matrimonio expulsado de la Península Ibérica y radicado en Salónica, entonces parte reciente del Imperio Otomano. Como tantos otros niños de aquel momento y lugar, Alkabetz estudió en la yeshivá de Taitatzek. A la edad de 25 años se casó con la hija de Isaac Ha´Kohen, uno de los que ya habían hecho fortuna en Salónica, y se trasladó con su esposa a Adrianópolis (hoy Edirne), donde entonces vivía Yosef Caro. Allí se inicia en dos actividades: por un lado, escribió su primer obra, una exégesis sobre el Libro de Esther, que dedicó a su suegro. Por otra parte, comenzó a cultivar el estudio de la Kabalá, que influirá mucho en sus posteriores escritos; por ejemplo, en la obra Brit Levy, el Pacto de Leví, que  trata de los misterios ocultos en el texto de la Hagadá de Pésaj.

Por aquellos tiempos, Tzfat, en la Galilea, como antes lo fuera Gerona y después Barcelona, ya era el epicentro de las esferas místicas de naturaleza hebrea. De hecho, Alkabetz (y la mayoría de los cabalistas) creían fervorosamente que sólo en Eretz Israel se podía revelar   la sabiduría con  facilidad.  Así que se mudó a la ciudad azul  del Ha´Ari y el círculo de r. Yosef Caro y Moshé Cordovero (el cual, a popósito, era su cuñado)  Allí, en la ciudad galilea , escribió más de una veintena de libros, aunque sólo se imprimieron dos y a manos de sus discípulos.

En Tzfat también se dio a la lírica hebrea -la composición de piutím-   y se convirtió en un gran paytán entre los cabalistas, que difundieron sus  composiciones por todas las comunidades del entonces orbe judío;  hasta fueron recibidas con admiración por quien no estaba interesado en la Kabalá misma.

Shlomo Alkabetz murió en Tsfat antes de 1584: en el Sidur  que se publicó en Venecia ese año, el primero en el que se incluyó el piút de  «Lejá Dodi», se presenta la composición  con un preámbulo de bendición funeral.

Su tumba, hoy, en el antiguo cementerio judío de Tzfat:

 

Lejá Dodi, לכה דודי, (Ven, amado mío) , inspirado como es obvio en motivos principales de El cantar de los cantares, es un piút incluido en todos los sidurím habidos y por haber , tanto sefardíess como askenazíes; todos los judíos del mundo cantan este poema litúrgico en la ceremonia de recepción de Shabat-Kabalat ha´Shabat- antes del servicio de Arvit. La única diferencia es que los askenazíes lo cantan sentados. Los sefardíes, en señal de honor, se ponen de pie para recitar estos versos sagrados.  Las comunidades no ortodoxas sólo recitan la primera, segunda y quinta estrofa.

Su alegoría nupcial  (Alkaetz también escribió sorbe   la meguilá del  Cantar de los Cantares, así como la de Rut) enlaza a modo de hipervínculo con el Talmud Bavli, en donde se cuenta que  r. Janina, amoraíta, al comenzar  el día de Shabat (el crepúsculo del viernes) llamaba a los judíos venir a la sinagoga a recibir a La Reina -Shabat- mientras que en Tzfat, r Yanai, también amoraíta, y ambos discípulos de r. Yehudá ha´Nasí, decía «Ven, novia, ven novia» (Boi kalá, uno de los epítetos favoritos del día de Shabat) El amado es, así pues, el Pueblo de Israel. Diez estrofas divididas por un estribillo que es la primera de esas estrofas. Entre la segunda y la novena, es decir, exceptuando siempre la estrofa de estribillo, se lee en acróstico (el primer signo hebreo de cada estrofa) el nombre del compositor: Shlomo Ha´Leví.