TETUÁN

Notas generales sobre la comunidad judía de Tetuán, La Pequeña Jerusalén, a través de la historia.


En la antigüedad, Tetuán se llamaba Tamuda y era una ciudad púnico-mauritaina sobre la cual construyeron los romanos un castellum; hoy es un yacimiento arqueológico a escasos 2 kms del Tetuán actual, siguiendo el curso del río Martín.  Cuando el lugar fue conquistado por los musulmanes , éstos construyeron la primera alcazaba en 1276 , para luego levantar una ciudad que fuera cuartel para atacar Ceuta; se conviritó luego  en puerto pirata y la ciudad, con  todos sus barcos,  fue destruida en 1400 por Enrique III de Castilla. (Un rey, por cierto, que protegió a los hispano-hebreos tras las matanzas generalizadas de 1391)

A fines del S XV y principios del S XVI, muchos de esos judíos , víctimas del ominoso Decreto de Granada, optaron por abandonar la Península Ibérica; familias como los  Abudaraham, Almosnino, Bendelac, Bibas, Cazès, Coriat, Crudo, Falcon, Hadida, Nahon, Taurel buscaron refugio en el norte de Africa y serán quienes reconstruyan la ciudad. Con su trabajo convirtieron su puerto en un importante centro comercial con  distintos puertos internacionales, como el de Livorno o el de Ako, a la vez que empezó a ser sede de numerosas embajadas.

Ejecución de la judía, de Alfred Dehodencq

La cada vez más floreciente comunidad fue también desarrollando sus instituciones religiosas y en 1530, r Jaím Bibas, que estaba asentado en Fez, fue invitado a ser el presidente de la comunidad tetuaní. La sinagoga que fundó fue destruida en 1610 por una rebelión islámica  que hubo. Los judíos tetuaníes, a pesar de que pagaban unos altísimos impuestos como dhimis -infieles en territorio musulmán- sufrían baste violencias, sobre todo en los disturbios de 1655. No obstante, en un censo de 1727 , constan siete sinagogas en la ciudad. Pero en 1808 hay un momento de inflexión: se decreta la expulsión de los judíos de Tetuán; se envía una delegación a Marrakesh para solucionar el problema, pero sólo obtuvieron la posibilidad de vivir fuera de la ciudad, en sus propios barrios, vistiendo de forma que pudieran ser identificados como judíos. Por aquel entonces había en Tetuán unos 9000 judíos, y con la nueva coyuntura casi todos fueron advocados a la pobreza o a la migración: Melilla, Gibraltar, Orán… o Caracas, Buenos Aires, Río de Janeiro. Durante ese período del S XIX, el presidente de la comunidad fue R YITZJAK BEN WALID

Entre 1859 y  1860, el reino de España, entonces en manos de Isabel II, y el sultanato de Marruecos, cuyo cetro ostentaba Mohamed IV, entran en guerra: los españoles han perdido la paciencia ante el continuo acoso que sufren dos plazas españolas , Melilla y Ceuta. El seis de febrero de 1860 Tetuán fue conquistada por los españoles al mando del gral. O´Donell. Tetuán quedaría bajo administración temporal española hasta que el sultanato pagase las deudas a España: 400 millones de reales, según el Tratado de Wad Ras, firmado en Tetuán el 26 de abril de aquel 1860.

Batalla de Tetuán, por Emilio Fortuny

Dos años después, justo cuando los españoles abandonan Tetuán, (es decir,   Marruecos abonó la deuda)   tras muchas reuniones y dudas, la comunidad judía accede a que se construya la escuela de L ´ALLIANCE ISRAÉLITE UNIVERSELLE que será un pilar indiscutible en la educación de los niños y niñas judíos. Y había más niños, porque la nueva situación trajo consigo que los judíos incluso participaban del consistorio municipal y se concedía total libertad de culto, por lo que muchas familias judías del interior emigraron en este momento a Tetuán. Esta es la época en que Alfred Dehodencq , pintor francés radicado en Cádiz,  pinta sus cuadros tetuaníes, como el de la foto principal , La Fiesta Judía. También es la época que retrató B Pérez Galdós en uno de sus Episodios Nacionales, «Aita Tetauen», en el que hace un maravilloso retrato del mundo judío  ladino-parlante que los españoles se encontraron.

No obstante la bonanza pronto trajo nuevas tormentas: los bereberes del Rif acosaban Tetuán, se declaraban epidemias que diezmaban la población del melaj de forma dramática, había sequías prolongadas que secaba las gargantas de los tetuaníes con hambre y sed. Marruecos, hundido en el caos, tiene problemas de nuevo con los españoles, esta vez en Melilla, pide ayuda a Francia, que toma el poder de medio Marruecos, mientras España toma el de la zona norte, formalizando  por un tratado de 1912 la creación del Protectorado Español, con capital en Tetuán.

La Corona Española protegió a los judíos, que ahora ya no van a pagar impuestos por el mero hecho de serlo. Marruecos logró su independencia política de Francia y de España el día 2 de marzo de 1956; muchos judíos, entonces, emigraron para Melilla y Ceuta, esto es, España. En el censo de 1960 constan poco más de tres mil judíos en Tetuán. Después de la Guerra de los Seis Días, muchos de ellos emigraron a Israel.

Jóvenes judíos de Tetuán en 1950

Durante los quinientos años de existencia de comunidad judía en Tetuán se desarrollaron algunas leyendas que también , por leyendas, son patrimonio cultural popular.

Una de ellas cuenta que la piedra enorme que se puede ver en el cementerio judío de Tetuán-llamado Cementerio de Castilla-  se debe a la disputa que mantuvieron musulmanes y judíos por dónde enterrar a un rabino que para ambas comunidades era muy querido. Los musulmanes se hicieron con el cadáver para enterrarlo entre los suyos, pero a la noche, los judíos lo sacaron y lo llevaron al cementerio hebreo. Cuando los musulmanes vieron que el cuerpo ya no estaba allí fueron a recuperarlo al cementerio judío, pero no pudieron hacerse con el cadáver, porque sobre la tumba había aparecido una enorme piedra como caída del cielo, que era imposible mover, y que hoy se conoce , en español, como Piedra Caída. Cerca de ella hay un lugar llamado Pocito donde las mujeres con problemas para quedar en cinta solían rogar les fuera concedida la gracia de parir . También se cuenta que los judíos fueron amenazados con violencias por parte de los musulmanes si no se ponían a rezar para traer la lluvia, tan necesaria en estas latitudes. El rabi Jasday  Almosnino se acercó al cementerio y no bien hubo empezado a leer el Libro de los Salmos, comenzó a llover abundantemente sobre las lápidas del camposanto.

En la parte más antigua, la baja, que es el cementerio de Castilla propiamente dicho, según la Revue de Genealogie et Histoire Sépharade, año 1987, hay alrededor de 5300 tumbas. En Piedra Caída, 1700. Un poco más arriba, 900 a la derecha, y 700 a la izquierda. En la parte alta, 450. Luego está la zona reciente, a partir del S XIX, con 5510. Es decir, un total de unas 10.500 tumbas en total y más de la mitad, sin inscripción, un lujo que no todos pudieron pagar.

Otros no están en Tetuán, sino en muchas partes del mundo:  el único Premio Nobel de Venezuela, Baruj Benacerraf, el comerciante el comerciante Yehudá Anahory, que después de haberse ido a Argelia recaló en Argentina, y un largo etcétera de artistas, escritores, rabinos…