YOSEF KARO, AUTOR DE «SHULJÁN ARUJ»

Hoy se cumplen 443 años de la muerte de quien con su sabiduría marcó el inicio de la era rabínica en la que nosotros estamos hoy en día.


Mucha gente cita el Shulján Aruj -algunos con acierto y otros sin ton ni son- pero a pesar de que es una figura decisiva para el desarrollo del judaísmo rabínico, poco se sabe a ciencia cierta  de la vida privada de Y. Karo. De hecho  tal ignorancia empieza en que se duda sobre si nació en Sfarad o en Portugal; algunos le hacen nacer en  el año de 1488 en Toledo y haber tenido que irse con su familia -la familia de Efraím, que así se llamaba su padre- a Lisboa tras la expulsión de los judíos de la Corona de Castilla y Aragón. En Lisboa las cosas tampoco es que fueran mejor y la familia partió hacia Constantinopla.

Su tío, Yitzjak Karo, que sí nació en Toledo -por eso se cree que Yosef también pudo haber nacido en la Jerusalén del Tajo- era  médico y rabino en Constantinopla, y fue quien educó a Yosef cuando se quedó huérfano de padre. Yitzjak Caro era discípulo del zamorano  Y. Campantón, una de las mayores glorias de la sabiduría judía de la generación anterior a la expulsión.

En sus primeros años de adultez, Karo se radicó en Adrianópolis, hoy Edirne, en la provincia de Tracia, de donde probablemente fuera su esposa, hija de reputado talmudista. Allí fue donde fue ordenado rabino y comenzó a escribir comentarios halájicos del Talmud y de la generación de exégetas de los Rishonim, sus precedentes en el orden de las eras rabínicas. Caro sería un punto de inflexión entre los Rishoním y los Ajaroním, los primeros y los últimos, que es la era que a nosotros nos atañe.

 

Sinagoga de Y. Caro en Tzfat

Tras enviudar, pasó a vivir en la ciudad de Nicópolis, hoy en territorio búlgaro, donde se volvió a casar con otra hija de otro talmudista, Jaím Albalag.  Allí levantó la sinagoga de Beit Yosef y desde allí fue de donde llegó a Eretz Israel (con amplia estancia en Salónica y posiblemente también en Alejandría o El Cairo)  para asentarse como discípulo de Rav Ya´akob Bereb  en la importante población galilea de Tzfat. Con este rabino, que intentaba retomar el papel del Sanedrín de los tiempos del II Templo, fue Caro re-ordenado rabino. Durante diez años se dedicó a terminar la obra comenzada en Adrianópolis, que publicaría diez años después bajo el nombre de Shulján Aruj, que literalmente significa La Mesa Puesta:  una sistematización  de la obra  Arbaa Turim y una clarificación metódica del Mishné Torá de Maimónides , la más célebre compilación de leyes judías, todavía autoridad máxima en materia de jurisprudencia.

Su macro-estructura

  • «Óraj Jaim» (אורח חיים): ciclo de vida,  sobre oraciones y festividades.
  • «Ioré Deá» (יורה דעה):  sobre la Kashrut y  el luto, entre otros.
  • «Even Haezer» (אבן העזר): sobre las relaciones entre el hombre y la mujer.
  • «Joshen Mishpat» (חושן משפט):  sobre derecho público, penal y privado.

 

En general, las normas halájicas del Shuljan Aruj siguen las leyes y costumbres sefardíes, mientras que los judíos askenazíes siguen las reglas halájicas de Moses Isserles, que glosa el Shuljan Aruj señalando las divergencias entre las costumbres sefardí y askenazí. A las glosas de Iserles, publicadas una década después de la obra original de Caro, se las suele llamar Ha´Mapá (el «mantel») del Shuljan Aruj (de la «Mesa puesta»)

Mientras escribía todo esto , Tzfat era asolada por una epidemia de peste.

Cuando el rav Bereb , en 1538, abandonó Tzfat, Caro se convirtió en el líder espiritual de la localidad, tuvo a doscientos alumnos en su yeshivá y escribió cientos de responsa sobre cuestiones halájicas.

Rondando los ochenta años, y siendo ya un gran juez y cabeza de una yeshivá,  se volvió a casar en terceras nupcias. Y tuvo a su hijo, Yehudá, el último de los cinco hijos que tuvo (también una hija)  Murió a los 87 años de edad, un tres de Nisán de hace hoy 443 años. Su tumba , en el antiguo cementerio, es punto de peregrinación en Tzfat.