LA NUEVA SINAGOGA DE TRÍKALA

Una pequeña comunidad que lucha por volver a resurgir pese a los inconvenientes y la dolorosa memoria.


La fértil llanura de Tesalia, en Grecia,  está más cerca de ti de lo que crees. Pero quizás te han alejado del conocimiento de comunidades que,  aunque hablaban casi como tú y sentían La Torá casi como tú,  fueron alejadas de ti.

Aunque antiquísima, como todo lo balcánico, en 1506 sólo había en Tríkala 90 judíos, la mayor parte de ellos romaniotes. A mitad del S XVI, con la llegada de los expulsados de Sfarad -que incluía a los sicilianos, entonces bajo la Corona de Aragón- el número de judíos aumentó hasta crearse varias comunidades: el kahal kadosh de los sefardíes, la sagrada comunidad de los españoles, y el kahal kadosh de los sicilianos. Unos mil en 1898, cuando sufrieron la violencia antisemítica omnipresente. Está más cerca de ti de lo que parece. A principios de S XX, según Beit Ha´Tfusot, apenas quedaban allí una centena de cabezas de familia.

Fueron conocido como grandes tejedores de lana y comerciantes,  pero también como artesanos, zapateros, carpinteros y herreros. No hubo multimillonarios filantrópicos ni grandes autoridades reabínicas publicando exégesis decisivas. Sólo hubo gente humilde, trabajadora, pero no por eso debemos de olvidarnos de su existencia.

Asher Moys, a principios de S XX, editaba una revista para la población judía que pertenecía a una asociación sionista llamada «Eretz Tsión», el País de Sión.

Pero en 1941 Grecia toda cayó en manos de la Italia fascista. Poco después, en 1943, Italia se rinde ante Alemania, y el suelo de Grecia queda pisoteado por las botas de los nazis. Los judíos de Trikala no tenían botas, pero tenían el conocimiento de los montes y allí se escondieron.  Ciento sesenta de ellos fueron atrapados por los alemanes; los juntaron con los judíos de Larisa y los deportaron a Auschwitch. Mientras tanto, los nazis destruyeron el cementerio de Trikala. Por supuesto, todos los años son recordados en su bendita memoria.

Los eventos de este año están co-organizados por la Embajada de Italia en Grecia, el Municipio de Trikala, la Delegación griega ante IHRA, el Consejo Central Israelí de Grecia y el Museo Judío de Grecia, con la cooperación y el apoyo de las comunidades  hebreas de de Tesalónica, del Museo «Vassilis Tsitsanis» y el Centro Cultural «Athanasios Trigonis». Inauguran un monumento. Se supone que por eso hace unos días vandalizaron ocho tumbas del cementerio. 

También se  presentarán los trabajos de restauración de la sinagoga local, que es un importante monumento del patrimonio arquitectónico, histórico y cultural de Trikala. No hay rabino desde 1970, porque sólo hay unos 40 judíos en la ciudad, tras un gran movimiento migratorio a los núcleos urbanos de Grecia, Estados Unidos o Israel.