LAS LÁPIDAS DEL CORRALÓN DE LA PALLOZA

 Historia de tres artefactos epigráficos hallados en Galicia a fines del S XIX, que el Museo Arqueológico de Madrid se niega a restablecer al ayuntamiento coruñés.


La Coruña,  año de 1869, frente al islote de la bahía que llamaron Isla de los Judíos,  se excava para asentar los cimientos de una  factoría de salazones, la  de Río y Miranda. En el lugar llamado Corralón de la Palloza jugaba el primer Deportivo de La Coruña.  Y de pronto se encontraron unas lápidas hebreas, según  el arqueólogo y bibliotecario gallego de aquella época Villaamil y Castro.

Villamil

” Los judíos en el reino de Galicia” del ex director general de política interior José Ramón Ónega también lo comenta.  Las tres lápidas de las que da cuenta Villaamil,

«las que alcancé a ver y copié hace cerca de veinte años» (lo revela en 1904), se mostraban al público en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid hasta hace unos años. En concreto, en el patio árabe del edificio. Sin embargo, obras recientes y el incremento de los fondos del museo provocaron un nuevo traslado de las piezas. Una de ellas, que lleva la inscripción en hebreo «Doña ceti muger de Don Isaac de Carril. Descanse en el Edén» se puede contemplar en el salón dedicado a la Edad Media en el mencionado museo. Las otras dos, con las leyendas, también en hebreo, «Abraham bar Mayr ben Pérez» y «Doña Justa» se encuentran en el almacén del edificio, al que tan sólo tienen acceso los empleados de las instalaciones.

 

Dibujos del Conde de Pardo Bazán

Otro investigador, el padre Fita, recuerda en 1888 que el propio Villaamil y Emilia Pardo Bazán ya habían mencionado que,

«no lejos del sitio de la Palloza donde yacen las lápidas, se abre la calle Sinagoga (en la Ciudad Vieja), cuya casa número 4 ocupa el emplazamiento del que fue santuario israelítico; del cual solo muestran ahora una cisterna, abierta en la peña viva, y en ella un manantial de agua clara»

El ayuntamiento de A Coruña en 2005 pidió al Museo Arqueológico las lápidas, pero la respuesta fue negativa. Como mucho, de forma temporal.

Muelle de la Palloza, con la conservera detrás