EL PROFESOR NISIM BEJAR

Uno de los grandes nombres de la educación judía a fines del S XIX y uno de los nombres indispensables en el desarrollo de la lingüística hebrea moderna.


De forma quizás demasiado generalista, se considera que Eliezer Ben Yehudá fue el artífice de adaptar la lengua hebrea como lingua franca del sionismo. Pero esta labor no fue  únicamente la de un filólogo especializado en Semántica -un semantista- sino la de una serie de personas e instituciones que entregaron también la obra de su vida al resurgimiento de la lengua hebrea como lengua vehicular en Eretz Israel. Uno de ellos, y de gran importancia en este marco, fue Nisim Bejar.

Bejar – בכר – apellido de evidentes reminiscencias con  Béjar, Salamanca, nació en Jerusalén exactamente cien años antes de la re-fundación administrativa del estado de Israel. Su padre, el rabi Eliezer, había llegado a la Ciudad de David poco antes, abandonando para siempre su lugar de nacimiento, que fue Bucarest, en Rumanía. Su madre, Frida , de soltera Abulafia, era hija del famoso mekubal rabi Yedidiá Rafael Abulafia, presidente de la omnipotente yeshivá de BET EL. Tanto Nisim como sus hermanos -Fortuna, Arie, Esther- recibieron una primera instrucción educacional de manos de su propio padre y de tan renombrado  y sabio abuelo.

Abraham Behor Camondo

A la edad de quince años, es decir, en 1863, su padre llevó a Nisim a Rumanía para conocer a la familia que tenía allí. De regreso a Jerusalén, hicieron parada en Kosta (Constantinopla) donde fueron hospedados en casa de Abraham Bejor Camondo, primogénito de la notable familia de la banca  LOS CAMONDO que, antes de heredar el condado de mismo nombre y radicarse en París, era director de la recientemente creada escuela de L ´ALLIANCE ISRAÉLITE UNIVERSELLE. (También presidente del consejo de administración de la vía férrea de Madrid con la frontera con Portugal) Abraham propuso que Nisim no regresara a Jerusalén y se quedara interno en l´AIU. Y fue así como empezó su enseñanza secundaria.  Cuatro años más tarde, uno de los fundadores de la AIU, Adoplhe Cremieux -nombre  vital  para los sefardíes del S XIX- visitó la escuela estambulita y quedó impresionado por el joven Nisim, a quien propuso continuar estudiando en París en la escuela de magisterio que tenía la Alliance. Por eso existe la biografía que Nisim escribió en judeo-español sobre Cremieux.

Al día siguiente de ser diplomado como maestro en París recibió la misión de abrir y dirigir  una escuela de la AIU en Aram Tsoba (Alepo, Siria) Cinco años después abandonó el desierto y repitió la operación en la localidad búlgara de Samokov, conocida por su estación de sky. En 1874 fue destinado a la dirección de todas las  instituciones académicas de la AIU en el barrio de Galata, Constantinopla.

Fue entonces, 1874,  cuando decidió comenzar a enseñar hebreo en hebreo. Ben Yehuda todavía habría de vivir nueve años para llegar a Jerusalén y comenzar a ser el símbolo sionista de la lingüística hebrea. Nisim Bejar no usaba la lengua hebrea como sus precedentes más cercanos ,  por ejemplo la poetisa RAJEL DE MORPURGO y sus familiares -para la creación literaria usando el hebreo talmúdico y clásico- sino que  Nisim Bejar  precedió en una década al hecho  la inmersión lingüística de los judíos, que  debían hablar  entre sí hebreo en su día a día. Y él, que conocía como pedagogo que era los nuevos métodos de enseñanza de idiomas -el método directo, aún hoy usado en los ulpanes- sabía cómo enseñarlo desde los estrados de las aulas. Y es más, en 1881 , a petición suya, recibió de la AIU permiso para  abrir  en Jerusalén un colegio donde la enseñanza fuera en hebreo. Todavía faltaban cinco años para que Ben Yehuda sacara a la luz su legendario periódico “Ha´Tzvi” (El Ciervo)

Fue así como nació la escuela de Torá y Oficios, Torá U´Malajá, donde la pretensión era formar en humanidades y oficios a los jóvenes hebreos en cuyas manos estaría el desarrollo de un estado judío moderno donde sus ciudadanos estuvieran capacitados para ganarse el pan. A su pensionado llegaron alumnos incluso del extranjero. Pero desde el mismo día de la inauguración el centro sufrió el boicot de los rabinos askenazíes. Los sefardíes, muy al contrario, mandaron a sus hijos al centro sin reparo alguno, y poco a poco fueron yendo todos. Ya en el primer año de existencia del colegio,  su amigo Ben Yehuda, tras conocer el método directo y comprobar su éxito en el extranjero, aceptó dar clases de hebreo en hebreo en esta importante y novedosa institución, mientras las otras lo hacían en francés, inglés  y alemán.

La vieja puerta de L´Alliance, en la calle Yafo

De forma paralela, Bejar también desarrollaba una vida pública como presidente de la Comunidad Sefardí de Jerusalén, como miembro de la yeshivá Tiferet Yerushalayim o la construcción de las viviendas para los yemenitas en el barrio de Siloaj (Siloé)

Pero al igual que Ben Yehuda sufrió un jéren -un ostracismo social de la comunidad- pues el mundo jaredí no concibe el uso de la lengua santa para el uso diario, sólo para el rezo, Bejar también tuvo que luchar contra los obstáculos de sus opositores. En 1897  se sucedieron una serie de hechos funestos: por un lado, su hija fue asesinada en una revuelta; por otro, fue despedido de la dirección del colegio y abandonó Jerusalén para instalarse en Nueva York. Su sustituto en el colegio fue ALBERT ANTEBI.

Nisim Bejar se reunió con sus padres el 3 de febrero de 1931,  en la ciudad de Nueva York, después de dedicarse durante décadas al bienestar intelectual de la comunidad sefardí. Un año después,  el 21 de diciembre, su féretro fue trasladado de EE.UU.  a Jerusalén, para enterrarlo con honores  en el Monte de los Olivos; su lápida está justamente enfrente de la Puerta de la Misericordia. En estado de abandono.

El ayuntamiento de Jerusalén, por su parte,  nombró una calle en su recuerdo: baja desde Yafo a Agripas, a un costado del Majané Yehudá.

Sus hermanas también fueron profesoras de la AIu, tanto en Tzfat como en Jerusalén. Fortuna fue directora del elitista colegio para chicas de Evelina de Rothschild, uno de los primeros colegios en asumir la importancia de impartir las clases en hebreo (sin dejar de dar algunas materias en inglés)


Bibliografía indispensable: הרמתי, שלמה. שלושה שקדמו לבן-יהודה (ירושלים : הוצאת יד יצחק בן-צבי, תשל”ח 1978)