HA´RIBAG: EL MAYOR FILÓLOGO HEBREO DE SFARAD

Yoná Ibn Yanaj, cordobés desplazado a Zaragoza, figura destacada de la filología semítica en Sfarad y fundamento esencial del estudio de la  gramática hebrea hasta nuestros días.


El judaísmo -y por tanto, los judíos que se precien de ello- tienen un eje indiscutible pero criticable: La Torá. Todo producto cultural judío es producto de La Torá;  o mejor dicho, de su estudio, de su exégesis. Quien obvie esto y reduzca el judaísmo a un mero hecho folclórico, turístico y superficial, no entiende el judaísmo: lo reduce, lo cercena,  y a fin de cuentas lo destruye.  (O lo pretende, porque el judaísmo es indestructible). La Torá, en tanto que Palabra revelada, es un océano lingüístico, conceptual, del intelecto. Por eso  el judaísmo tiene tanto interés por la filología: es una ciencia de suma importancia para la comprensión de La Torá, pues permite -de raíz- describir, analizar e interpretar el código de esa revelación, de esa constitución, de esa historia. El código genético del judaísmo.  El hebreo no es una lengua sin más. Es una lengua sagrada. Y estudiar La Torá, un precepto, una mitzvá insoslayable.

Básicamente, en el S XXI, seguimos estudiando hebreo  con un método creado en la Sefarad del Al Andalus con la polémica contraposición académica entre MENAJEM BEN SARUK Y DUNASH BEN LABRAT en el S X d.e.c, pasando luego por todos los grandes gramáticos y poetas y exégetas de la Edad de Oro y culminando , después, en el S XII, en Francia, con los hermanos KIMJI. Y de entre todos los filólogos de la era áurea del mundo hispano-hebreo, descuella, de forma unánime, Yoná ibn Yanaj, conocido también por su acrónimo,  Ha´Rigba- (Y en su forma latinizada, Marinus, de su nombre árabe, Marwan)

la traducción original de Ibn Tibon
La traducción original de Ibn Tibon

Lo poco que sabemos de su vida lo  dilucidamos de los pocos datos que de sí mismo da en su obra. Es así que no sabemos a ciencia cierta si nació en Córdoba y cuándo lo hizo, pero le llamaban “El Cordobés” y vivió a caballo entre los ss. X y XI. Se formó, no obstante, en la vecina Lucena, entonces epicentro intelectual hebreo, donde iluminaban a sus discípulos Ibn Chiquitilla o Ibn mar Saúl. Sin embargo, él dice que su mayor influencia fue  r. Yehudá ibn David Jiyug, rabino de Fez que fue discípulo de Menajem Ben Saruk, cuya obra desarrolló. Por lo tanto,  el sistema trilítero del verbo hebreo, el eje Saruk, Jiyug culmina en Yona ibn  Yanaj, Ha´Ribag. Y así seguimos estudiando hoy el hebreo: entendiendo que todos los verbos son combinaciones de tres raíces de las cuales parten las demás categorías gramaticales, con la forma pura en la tercera persona del singular del pretérito. Lógica en estado puro.  La raíz está en el EL: Ha´Shem, el Nombre.

El Califato de Córdoba, en el año 1009, sufrió un golpe de estado que derivó en una guerra civil de las de entonces. Ha´Ribag, como tantos otros, sufrirá una intra-diáspora y acabará radicándose en Zaragoza, Aragón, donde redacta una obra de carácter médico de la que no tenemos copia. Pero su actividad como físico no impide que siga cultivando la obra gramatical y la frecuentación de literatos como IBN GAVIROL. Mientras que Gavirol fue un paytán único en su especie , Yona admitió que no le había sido dado el don de la poesía. Pero como médico de cuerpos que era, cuidó de la salud de las palabras y buscó la forma de que no fueran contaminadas por enfermedades que mataran la lengua hebrea.

Su obra magna fue el Sefer Ha´Dikduk, El Libro de la Gramática, que es tan enorme que consta de dos libros: Sefer Ha´Shorashi, Libro de las Raíces, de carácter lexicográfico, y Sefer Ha Luma, de carácter morfosintáctico, en el que inspirándose en los gramáticos árabes explica el hebreo desde el punto de vista semítico. De hecho estos libros están escritos en judeoárabe. Ibn Tibón será quien los traduzca para que su obra sea consultada por toda la intelectualidad medieval, empezando por IBN EZRA .También está citado en La Guía de los Perplejos de Ha´Rmbám.

Tampoco la fecha de su muerte, como la de su vida, está atestiguada a ciencia cierta, pero se suele decir que acaeció en 105o, en la taifa de Zaragoza.