LA FIESTA DE LAS CHICAS

Jag Ha´Banot, una tradición festiva de Januká en el orbe sefardí occidental (y en Israel) con especial celebración en Túnez.


Todos los Principios de Mes  -Roshei Ha´Jodesh-  son festivos (Yom Tov) y toda esa festividad tiene una incidencia determinada sobre la mujer, pues las mujeres   no participaron  en la abominable  adoración del Becerro de Oro.

De  entre todos esos principios de mes, destaca el de Tevet, que siempre cae en Januká, y que se conoce como Jag Ha´Banot, la fiesta de las chicas.

En esta fiesta es costumbre que las muchachas, vestidas de impoluto blanco, sean bendecidas en la sinagoga;  después de eso,  cada una de ellas se acerca a la Parojet (el cortinón que cubre el Hejal en la sinagoga) y lo besa. Seguidamente van a la casa de una de  las amigas -de forma rotativa, cada año- y allí se piden perdón unas a otras por todas las faltas en que pudieran haber incurrido a lo largo de los últimos doce meses, culminando, como en Yom Kipur, con un abrazo. Al final, se intercambian regalos y se separa un diezmo para donar a los necesitados.

Por la tarde se prepara  una fiesta con baile en los patios para invitar  a los muchachos, observando todo las madres, tías y abuelas desde las ventanas. La muchacha que ya esté comprometida hace un regalo  a su futuro esposo, tradicionalmente cosas  decorativas,  copas de kidush y hasta plumas estilográficas en estuches forrados de fieltro. Después se encienden las velas de Januká tal cual procede  y se da paso a un banquete festivo.

Parece ser que el origen de esta celebración viene dado por una plaga que asoló a la comunidad tunecina;  las madres imploraban en las plegarias sinagogales el milagro de detener la mortandad. Otros dicen que es en recuerdo de Jana , la hija del sacerdote Matitiahu el Hasmoneo, que se rebeló ante el decreto de derecho de pernada y rasgó sus vestiduras ante todo el mundo.  En tiempos de Ezra, el rosh jodesh de Tevet era la fecha en que se celebraban los esponsales, pues fue  ese día en el que Ezra expulsó de entre los judíos a todas las mujeres extranjeras.

Aquí mujeres celebrando Jag Ha´Banot en la emblemática sinagoga de Djerba, que precisamente tiene sus fundamentos en la belleza legendaria de una judía.

 

La fiesta de las luminarias -Januká- también está relacionada con lo femenino por el Libro (apócrifo) de Judit con el episodio de Holofernes. En el mismo estado de apografía que el Libro de los Macabeos. Judith representa el heroísmo de las mujeres a lo largo de la historia judía. Al celebrarla, remediamos el abandono de las heroínas judías.